Al subir al vehículo, el estado de atención debería pasar a amarillo: no solo por posibles delitos, sino por cualquier contingencia en la vía. Estas recomendaciones, adaptadas de nuestro material de formación, se centran en la prevención.
Antes de salir
- Vehículo en buen estado: combustible suficiente, llantas revisadas, vidrios limpios.
- Planificar la ruta y tener alternativas; variar horarios y trayectos dificulta que alguien estudie la rutina.
- Informar a una persona de confianza la hora estimada de llegada. Compartir la ubicación en tiempo real solo con quien corresponda.
Durante el trayecto
- Puertas aseguradas, ventanas cerradas y cinturón puesto.
- Revisar espejos con frecuencia y dejar espacio suficiente con el vehículo de adelante para poder maniobrar.
- No mezclar emociones ni llamadas con la conducción: la distracción es la principal aliada del delincuente.
- No bajar ventanas ante desconocidos.
Llegadas, salidas y estacionamiento
- Las entradas y salidas de casa y oficina son los momentos de mayor exposición. Observe el entorno antes de detenerse; si su portón no es automático, coordine con anticipación.
- Estacione de retroceso para salir con facilidad.
- No permanezca dentro del vehículo ordenando cosas o conversando por teléfono en lugares que no sean totalmente seguros.
- Si observa a alguien sospechoso cerca de su vehículo, no se acerque: regrese a un lugar seguro y pida acompañamiento.
Incidentes en la vía
- Ante un accidente con una persona agresiva, permanezca dentro del vehículo y solicite trasladarse a un lugar público o esperar a las autoridades.
- En situaciones de incertidumbre, llame a un familiar y mantenga la llamada abierta informando dónde está y con quién.
- Si hay un intento de robo, su vida vale más que el vehículo.
Taxi, plataformas y transporte colectivo
- Use servicios identificados y comparta con alguien los datos del viaje.
- Viaje en el asiento trasero, verifique que las puertas se pueden abrir desde adentro y evite rutas desconocidas.
- Minimice el uso visible del celular y mantenga objetos de valor fuera de la vista.
El componente digital
Aplicaciones de ejercicio, fotos con geolocalización y agendas compartidas pueden revelar rutinas. Revise permisos de ubicación y quién tiene acceso a la agenda del ejecutivo.
Conclusiones
La seguridad en los traslados depende más de la planificación y la atención que de la velocidad de reacción. Variar rutinas, cuidar llegadas y salidas y controlar la información digital sobre ubicaciones reduce significativamente la exposición.
Preguntas frecuentes
¿Cuál es el momento de mayor riesgo en un traslado?
Las llegadas y salidas de casa y oficina, cuando el vehículo se detiene y la persona suele estar distraída.
¿Por qué variar rutinas?
Porque quien planifica un delito necesita predecir dónde y cuándo estará la persona. Variar horarios y rutas dificulta esa planificación.
Fuentes
- Documento interno “Curso de Seguridad y Comportamiento Preventivo”
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